sábado, 14 de junio de 2014

Mi viejo..

 Como si fuera hoy, en las tibias noches de verano, puedo escuchar la voz ronca de mi viejo endulzando mis oídos, cierro los ojos y ahí está, con la palabra justa, acariciando cada pensamiento con la sabiduría que da el silencio, sangre de mi sangre, mi viejo querido, con vos aprendí a ser un hombre y de tus alas a volar…
Como olvidarte si vos me enseñaste a pegarle a la pelota, si en tus brazos me abrace cuando grite mi primer gol, mi viejo amigo, mi viejo querido, con que ganas te esperaba para remontar aquellos barriletes de colores que parecían besar el cielo…

El trabajo y la lucha siempre llaman a los mejores, espera con calma ya vendrá un viento favorable, no sientas miedo, el amor es la respuesta, recuerdo me decías cuando me sentaba a contemplar  hipnotizado a ese especie de extraño pincel con forma de brocha que dibujaba una montaña de espuma que te arrullaba la barba..

Cuánta razón que tenias viejo y pensar que yo a veces, me la jugaba de sabiondo, con vos que la peleaste de lo lindo, en tus manos todavía veo la aspereza del laburo y en tus ojos la mirada del tiempo…sin mucho, con nada y supiste ser feliz, son tus raíces hoy las que hoy me nutren de ejemplo..

Y si en la vieja me hice carne, fue tu aliento el que también me dio el respiro, poeto loco, gomia mío, como extraño las mañanas de mate y fiaca, tus consejos parrilleros y la sonrisa cómplice de tantos líos…tu barrio, tus berrinches, las peleas con almohadas y las interminables noches de truco y vino…

Viejo querido, cantor milonguero, poesía de arrabal, fuiste Gardel, Borges y Cristo, un buen tipo, manso y tranquilo, el que me hacia llorar de risa, te acordas cuando monzon lo noqueo a pipino, que manera de festejar, si hasta la vieja de al lado se pensó que nos estábamos agarrando a trompadas entre nosotros, y del gol de diego a los ingleses, que lindo viejo..

Todavía retumba en mi corazón el chiflido que me avisaba que habías llegado del laburo y que ya era hora de entrar a casa, de los redondelitos de humo que hacías en el aire con la pipa que te regalo el abuelo, de aquel viejo bandoneón que en su melodía triste te hacia llorar como un tango..

Han pasado tantos años y siempre firme ahí, en mi piel, en mi cantar, en mi alma, en el perfume de generosidad que dejabas en cada rincón, ahí estas vos, en la nobleza, en el andar, en el tuco de los domingos y en el fuelle de pichuco,


Como te voy a extrañar viejo querido, si fuiste vos el que me enseño a hacerle el chamuyo a una mina, si eras vos el que me levantaba en sus brazos cuando me daba porrazos con la bicicleta, si fuiste y sos mi vida, si sos mi amor, si sos mi luz, si sos el tango que Gardel jamás canto como lo cantabas vos…

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