Sobre un bendito amanecer, el milagro de los pájaros me
despertó muy temprano, no eran más de las 6 de la mañana cuando mis ojos
desobedientes comenzaron a contemplar la salida del alba.
Un dulce aroma a café con leche se presentaba tenue sobre la
inmensidad de una inmemorial y desgastada casona llena de historias de potrero
al momento que la voz arrugada de mi compañero de cuarto, el gringo
cristofanelli me decía…loco levántate que ya está por llegar el gordo Bonnini,
dale cámbiate y vamos a desayunar, que el viejo espera..
Era mi primer día de entrenamiento y ahí me encontraba yo…a
la espera de conocer al maestro, envuelto entre las sabanas de una cama dura y
crujiente.. en la lejanía de una remota y apartada ponteveedra que se desviaba
en soledad hacia el más aislado rincón del universo, entre largos y sinuosos
caminos que en silencio parecían suspenderse en el tiempo…
Ya me habían contado todo sobre las historias de la vuelta
chica y de la vuelta grande, de una cancha…que más que cancha parecía una
estancia…de las interminables horas de patear, de correr, de saltar y de tirar
centros entre la temprana y fría escarcha matinal y la caída de un sol cansado
de tanto entrenamiento, de las noches de truco en la concentración, de las
locuras de agonil, del mago, de los guantes de teresa y de las increíbles fabulas
que contaba carpecho.
De todo eso y de mucho mas ya me habían aventurado mis
nuevos compañeros…de la habilidad única de un tal daniel miranda, de las pizzas
que amasaban las manos del eterno y simpático doctor rotemberg y de alguna que
otra inocente ventajeada que podría sufrir de la humaidad de un ilustre numero
dos apodado el negro..
Ya era hora de levantarse y el solo hecho de no escuchar a
esa temprania el sonido estridente de un silbato que debilitara aun mas mis
ganas de ponerme de pie, decidí sin pronunciar palabra alguna seguir los sabios
y direccionales consejos de esa voz de ida y vuelta que parecía conocer
demasiado cada uno de los secretos que encerraba esa lejanía mágica y extraña,
en definitiva seria yo también quien en poco tiempo más comenzaría a ser parte viva
de cada una de esas historias..
De pibe y en cada uno de mis sueños de potrero me veía
vestido como jugador de futbol, gritando un gol entre los cantos de la
hinchada, con las medias bajas, la melena al viento y la número siete pegada en mi espalda, soñaba con jugar entre
los más grandes y ser dirigidos por los mejores…
Lo que jamás hubiera pensado era que Dios me iba elegir entre
tantos para ser bendecido de tal manera, desde pequeño concurrí a misa
religiosamente cada domingo a la espera de que algún milagro ocurriese en mi
vida pero hasta esa bienaventurada mañana de frio y escarcha nada había
sucedido en forma milagrosa.
Si bien la mano de Dios se había posado sobre mi y cada uno
de mis sueños comenzaban a hacerse
realidad, nada fue igual hasta
que la palabra santa e inmaculada llego a mi justo al momento que me disponía a
sumergir una tostada con dulce en la profundidad de mi taza llena de mate
cocido..
_Como le va pibe, durmió bien?
_ si conteste en forma serena , gracias..
_me alegro entonces, soy Timoteo griguol después que se
cambien todos en el vestuario, voy a dar una charla previa al entrenamiento y
como usted es nuevo, le pido que preste mucha atención porque cada precepto que
escuche seguramente le va a servir para lo que reste de su carrera
futbolística..
_muchas gracias respondí, le agradezco por haberme elegido
para ser parte de su equipo
_las elecciones son mutuas respondió, usted también nos
eligió a nosotros..Bienvenido.
Asentí con la cabeza y por un momento me quede pensando en
las palabras de aquel hombre que vestido de profeta me había hablado como un
libro..
El viejo griguol, trabajador hasta el cansancio, estratega, metódico,
avezado, práctico y efectivo, quien bajo el naciente de una aurora me abrazo en
su infinito, quien me invito a escuchar con atención fragmentos que nacían de
su corazón..
El hombre que a partir de esa bienaventurada mañana de frio,
me enseñaría que la dinámica de lo
impensado, comenzaba a tener un sentido y un por qué, que el futbol era simple,
fácil, integrador y asequible para todos, que mas allá del talento, a través
del cuidado, el respeto, la concentración, la cooperación, la confianza, el
esfuerzo y la funcionalidad, el éxito está asegurado en un partido de futbol y
en la vida…
Y entonces….el maestro hablo y su voz fue un águila
desafiando al sol y su canto se elevo entre las cumbres más altas.. y fue para
mí un manantial de agua viva…y para otros una flauta por la que fluía su
sabiduria… hoy muchos son sus hijos y es su alma la que del fondo grita, mi
espíritu estará siempre entre ustedes..
El viejo griguol, un apasionado y enfermo hombre de futbol, el
hombre que a través de la simpleza fue un maestro, el hombre que a través de su
vida fue un ejemplo…el loco de las palmadas en el pecho, el viejo griguol el
maestro que hoy recuerdo con cariño, el hombre que Dios puso en mi camino siendo
jugador para que después de mi primer día de entrenamiento saliese del vestuario
siendo técnico…